lunes, 11 de febrero de 2013

Cátulo Castillo, letrista culto


Prólogo a Celedonio Flores
[Prólogo de Cátulo González Castillo al libro Chapaleando Barro de Celedonio Flores]
En la intersección de dos épocas, cuando la ciudad asistía a su promoción intelectual de la primera década del siglo, comenzaron a delinearse las corrientes estéticas distintas, que habían de concurrir a la formación de una poética argentina de caracteres bien personales.
Podríamos estar en el año 1910.
Ya el sarampión Dariano, había prendido en los cenáculos célebres de entonces. Baudelaire y Verlaine (pobre Papá Lelián), encendían la lumbre de una sensibilidad ciudadana, a veces canallesca, que otorgaba calor alfabeto y digno a una musa callejera, de pintoresca y brava personalidad. Ya, Evaristo Carriego había transitado con gallardía y oficio, por el género de las décimas lunfardas, que "Fray Mocho" o "Caras y Caretas" recogieron con todo cariño y sentido de la verdad popular.
El pálido muchacho de Palermo, pagaba su "pecata minuta" parnasiana, para hallar en las "Misas Herejes" el alma de la calle y la historia romántica y doméstica de la costurerita que dio aquel "mal paso".
Pero entretanto, los vates periféricos de los boliches esquineros y estañosos, defendían a gritos, sobre el lomo de sus guitarras, a una musa ecléctica y grandilocuente.
Payadores romancescos, de negros corbatines y sombreros aludos, discutían en verso los problemas de Marx y de Kant, en esa filosofícula gritona, pero ingenua y mansa, como los contrapuntos camperos sobre temas abstractos, que les otorgaba el acento gauchesco más encantador y más nuestro.
José Hernández ya era una realidad argentina, con toda la incidencia en la épica americana. Su milagroso personaje de Martín Fierro, habría de configurar por propia gravitación y médula, lo homérico y lo quijotesco del hombre de la Pampa empezada a alambrar.
Y también el fenómeno ciudadano del tango, extendiendo sus voces desde la periferia, para buscar las liras diferentes que habrían de cantarlo por la boca de un predestinado, casi cósmico, que se llamó Carlos Gardel.
En este meridiano un tanto indefinido, de transición, surgieron los poetas de la ciudad de adentro, con el lenguaje recio de la "ciudad de afuera"
Y para hallar un nombre que asuma la representación cabal de ese momento, que es trascendental, nada mejor que el de este verdadero prócer de la musa porteña que se llamó Celedonio Flores.
Pareciera el suyo, un nombre de composición lunfarda. Tal es la eufonía porteña que lo asiste.
Arraiga en lo más viril de las costumbres criollas, al lado de otros que podrían ser estos: Presentación, Eulogio, Eufemio, Anselmo.
Y Flores, su apellido, es el de un trovador de la España de Alfonso "El Sabio", en tiempo de cantigas y romances.
Celedonio Flores, apareció de pronto, con esa cosa recia, pintoresca y cabal, que es su lenguaje poético.
Viejo transitador de esquinas, el duende de la noche, le amorenó la cara y le aclaró los ojos.
Junto a cualquier "giniebra" era el hombre que quería el estaño y que amaba los tangos de aquellos organitos que animaron su infancia. Infancia trashumante y corredora, la quiero imaginar, como imagino así, su mocedad, de "rompe y raja" tal como corresponde al "tipo" que sus versos delatarían más tarde con una precisión de aguafuerte y cincel.
La poesía de Celedonio Flores, anda en el tráfico vivo de todos los tangos que forman la antología verdaderamente porteña.
Tienen, como el mastuerzo, un sabor de extramuros, y el claro oscuro de todas las ochavas que vieron los faroles de antaño: los del tango.

La República de Boedo, nota de Juan José de Soiza Reilly en la revista Caras y Caretas Nº 1671 del 11 de octubre de 1931. Clic para descargar.
Y su lenguaje es "suyo" como es suya su "rima" y son suyos sus dramas, no importa si hampones, pero que tiene –en todo caso- la vibración más neta, que es exigible al tango ya una estética particularísima, que no puede ser suplantada por el purismo, ni por la elaboración académica.
La academia de Celedonio Flores, fue, en todo caso, la propia calle. Pero la calle de él, con sus ligustros y sus cercos de pitas. La calle de la tarjeta postal, que tenía las huellas de las chatas y conservaba el grito de un "cuartiador" lejano, en camiseta, de látigo en la zurda y pantalón cambrona.
Sus luces, son las luces verdosas de las timbas llenas de cigarrillos, en el monte con puerta, a salto y carta y detrás de aquel punto que se jugó la parada en la última hora de su vida. Personajes y clima que son de Flores.
De "Cele" inolvidable amigo, en todo lo que tuvo de amigo y de poeta.
Poeta sin retórica. Amigo sin eufemismos.
Su lenguaje regresa casi siempre, inolvidable y simple, con un alejandrino, en una octava, detrás de una asonancia.
"Desde lejos se te manya pelandruna abacanada,
"que naciste en la pobreza de un cuartucho de
"arrabal. Hay un algo que te vende:
"yo no sé si es la mirada, la manera de sentarte
"de mirar, de estar parada,
"o es tu cuerpo acostumbrado
"a las pilchas de percal".
No sabremos, jamás, cuál es el misterio que preside a los versos que perduran y viven en la emoción de la gente. No sabemos, hasta qué punto –todavía- un poeta como Celedonio Flores, incidirá sobre la definitiva poética popular porteña.
Lo cierto es que él está, con los méritos supremos que surgen como una esencia familiar, de la lectura de sus cosas.
De todas sus cosas, sin excepción alguna, donde abrevan los tangos, y donde vive el duende de un pasado que vamos perdiendo poco a poco, con el mutis fatal de la vida, en este escenario de la vida y de la muerte.
Celedonio Flores, no necesita prólogo ninguno.
Sus tangos que lo cantan, que lo recuerdan, que lo exaltan a cada instante, prologan ese libro caliente de su vida y de su aparición en la canción popular argentina.
(Del Libro Chapaleando barro, Celedonio Flores, El Maguntino, Buenos Aires, 1951)

sábado, 9 de febrero de 2013

Tango-no-cover



http://tangonocover.blogspot.com.ar

He inaugurado este blog. Está dedicado a los músicos y cantantes que están físicamente vivos, en cualquier lugar del planeta. El blog es fundamentalmente pero no exclusivamente de tango.
Podés subir tu video o texto o enviármelo a tangonocover@yahoo.com.ar para que yo lo suba.

Ricardo Bruno

miércoles, 30 de enero de 2013

"Tangomanía" (Cosentino), ejecutado por Solare



* TANGOMANÍA, de Saúl Cosentino, ejecutado por Juan María Solare el domingo 14 de febrero de 2010 en el "Salón Comunitario Vieja Escuela" de la iglesia Zionskirche Worpswede (Alemania), ciclo Worpsweder Orgelmusik nr. 222.
* TANGOMANÍA, by Saúl Cosentino, performed by Juan María Solare on Sunday 14th February 2010 at the "Community Hall Old School" of the chruch Zionskirche in Worpswede (Germany), cycle Worpsweder Orgelmusik nr. 222.
* TANGOMANÍA, von Saúl Cosentino, aufgeführt durch Juan María Solare am Sonntag, 14. Februar 2010 im Gemeindesaal Alte Schule der Zionskirche Worpswede, Reihe Worpsweder Orgelmusik nr. 222.



Saúl Cosentino (nacido en Olavarría, Argentina, el 21 de marzo de 1935), es un compositor y pianista argentino cuyas obras tienen fuerte raíz en el tango. Se perfeccionó en sus estudios con Galia Schalman y con Guillermo Grätzer. Publicó su primer disco  -«Fuera de serie»- en el año 1983, en el sello discográfico RCA; ha realizado un total de 12 álbumes, algunos de ellos publicados en Estados Unidos y México, participando en las grabaciones cantores como Raúl Lavié, Carlos Rossi, Julia Zenko y Hernán Salinas. El pintor Pérez Celis realizó varias de las tapas de los álbumes de Saúl Cosentino.

En 2012 se publicó un álbum titulado "Retrospective" con 14 partituras inéditas de Saúl Cosentino en la editorial Ricordi de Munich (Alemania). El álbum fue editado por Juan María Solare (http://www.tango.uni-bremen.de/cosentino.htm).

El tema "Tangomanía", en versión para piano a cuatro manos, fue incluido en el álbum de partituras "Tangos para cuatro manos", con arreglos de Juan María Solare, publicado asimismo en la editorial Ricordi de Munich (http://www.tango.uni-bremen.de/tangosparacuatromanos.htm)

Más sobre Cosentino en http://www.veengle.com/s/Tangoman%C3%ADa.html

martes, 29 de enero de 2013

Gertango (Solare), por Gert Gondosch




GERTANGO, obra de Juan Maria Solare, ejecutada por Gert Gondosch (violin) en el concierto "Rondo Kagel" del Dúo Tangente el 15 de septiembre de 2009 en el ciclo "unerhörte Musik" (música inaudita) del Berliner Kabarett Anstalt (Berlin, Alemania).


Gert Gondosch es violinista en la Orquesta Filarmónica de Bremen. Forma, con Solare, el Dúo Tangente y el dúo estuvo en la 9a Cumbre Mundial del Tango en Finlandia, 2011.


Gertango es una obra en la convergencia de dos tradiciones: por un lado, ritmos y recursos instrumentales provenientes del tango argentino; y por el otro, técnicas compositivas enraizadas en la vanguardia experimental. Un oído atento descubrirá en Gertango tanto la sombra de Astor Piazzolla como el aura de Helmut Lachenmann.

lunes, 28 de enero de 2013

Eugenio Gury


El 4 de septiembre de 1910 nació en Santos Lugares (Pcia. de Buenos Aires) el contrabajista EUGENIO GURY. Debutó en 1925 integrando a lo largo de su carrera las orquestas de Luis Servidio, Francisco de Rose, Julio de Caro, Antonio Arcieri, Ricardo Plastino, entre otras. Escribió varios tangos: con Edmundo Rivero, "Fue"; con Héctor Marcó, "Frente a la cruz"; con Lito Bayardo "Tus ojos tristes". Falleció el 15 de diciembre de 1979.

Tuve el gusto de conocer su familia. Su hijo Héctor, contrabajista, era amigo de mi hermano, cuando vivíamos en Santos Lugares. Lo conocí como violinista.

Cosquín 2013, según Omar Moreno Palacios

(Tomado de Taringa)

El cantor surero Omar Moreno Palacios, quien ofició de jurado durante el concurso Pre-Cosquín de la 53ª edición del festival folclórico, reflexionó sobre el nivel de los aspirantes al tradicional escenario y concluyó que desde hace años "el nivel emparejó hacia abajo" pero aclaró que "nunca tanto como este año".

"Los muchachos aprenden un tema y lo cantan sin tener memoria de lo que están cantando. Si bien el nivel se ha emparejado hacia abajo desde hace tiempo, nunca tanto como este año. Hemos tenido que declarar rubros desiertos en muchas noches y a veces nos decíamos entre nosotros: `al menos hagamos pasar a uno´", relató Moreno Palacios en diálogo con Télam.

El cantor y guitarrero oriundo de Chascomús, identificado con el concepto de la canción surera, que se alimenta de ritmos de la región pampeana como el cielo, la cifra o el estilo, sostuvo que la realidad que señala es producto de que "los chicos no tienen espejos y de algunos de esos espejos que tienen están empañados".

"Vienen chicos de Buenos Aires y te cantan la `Zamba del carnaval´ (del salteño Gustavo Leguizamón); otros del sur con unas letras que decían que extrañaban Tucumán; la `Oración del Remanso´ (Jorge Fandermole) la escuchamos todas las noches. Material hay, pero a los chicos hay que acomodarlos", afirmó.

"Hay excepciones, claro, pero lo bueno sería que la excepción fuera el 90% y no al revés", sentenció.

Entre esas "excepciones", Moreno Palacios señaló al bandoneonista misionero Joaquín Benítez, de 17 años -ganador del Pre-Cosquín en el rubro solista instrumental-, quien expuso su pericia el domingo pasado en la segunda noche del Festival de Cosquín.

Moreno Palacios integró el jurado del Pre-Cosquín junto con otros reconocidos exponentes de la música popular como Hugo de la Vega, Mario Díaz y Hugo Casas.

Por otra parte, el cantor surero afirmó que no lo seduce la mayoría de los artistas jóvenes que tiene ganado un lugar en el circuito folclórico profesional.

"Que me digan que soy exigente, o que soy intolerable, pero es la realidad que veo. Menos mal que nos queda (Juan) Falú y (Carlos) Moscardini, que es la mejor guitarra surera que existe", especificó.

Moreno Palacios, que subirá el jueves durante doce minutos al escenario Atahualpa Yupanqui de la Plaza Próspero Molina, en la sexta noche del Festival, también observó con sentido crítico la dinámica que es natural en la programación central de Cosquín.

"Todo es muy para arriba, al mango, fuerte y `a ver esas palmas´. Pero tengo confianza en lograr ser escuchado", dijo.

"El público responde un poco a aquello que le piden. Si le piden palmas hace palmas, pero si le apuntás al hombre interior y te ponen el oído que necesitás, podés llegar hasta el alma", aseguró.

"El jueves en Cosquín habrá 10.000 personas en la plaza y no sé que va a suceder. Tengo confianza. Pero sé que si me los pasan de a 400 en un teatro habría una atención, sé que parecería una iglesia. El público sabe escuchar".


Tango argentino, Lukas y Solare


Entrevista con el pianista y compositor Juan María Solare diseñada por Amaranta Wright en ocasión de la designación de Juan Solare como finalista de los premios LUKAS (Latin UK Awards) en Gran Bretaña. Las preguntas fueron respondidas en enero 2013.


- Preséntese. Edad. De dónde viene? Cuál es su pasado cultural y familiar?

(Juan María Solare) Nací bajo el signo de Leo, el 11 de agosto de 1966 a las 23:40 en Buenos Aires, Argentina. En caso que alguien quiera hacer mi carta astral, ya tiene la suficiente información (y se llevará una buena sorpresa). Así que tengo 46 años de edad. Mi hermano también es músico (violista), mi hermana se ha dedicado a la danza (folklore argentino). Mi madre era filóloga e investigadora, profesora de Literatura Hispánica en la Universidad de Buenos Aires. Mi padre era un abogado (especializado en derecho laboral); me enseñó la amarga verdad de que la ley y la justicia son cosas diferentes. Ambos eran activos amantes de la música (principalmente clásica, porque el rock y el pop estaban prácticamente proscriptos en casa - y el jazz apenas tolerado). El tango era inevitable. Incluso si a uno no le gusta la música de tango, como en Argentina se lo escucha de forma permanente en la radio, se desarrolla como una segunda naturaleza. Suelo pensar que llevo el tango en mi sangre y la música experimental en mi ADN. O acaso al revés - es difícil de decir.

En cualquier caso, considero a mi persona, en tanto artista, como un ser bilingüe: la tensión de ser al mismo tiempo un compositor Y un pianista, tocar tango Y música clásica contemporánea, pertenecer a la cultura latinoamericana Y estar viviendo en Europa. Estas tensiones, este campo de fuerzas, generan inevitablemente un lenguaje musical muy singular.


- Cuál es su recuerdo más temprano?

Nada espectacular, pero la memoria es una facultad extraña. Uno recuerda a veces episodios sin importancia y filtra otros más importantes. Yo tenía posiblemente 4 ó 3 años de edad y era la víspera de año nuevo (en 1970). Recuerdo los petardos, y me veo a mí mismo parado cerca de la ventana del departamento donde vivíamos en ese momento, en la calle Billinghurst. Pero espere un minuto. No puede ser el primer recuerdo. Ahora me veo a mí mismo en aquel otro departamento de la calle Anchorena. También un segundo piso. Pero esto era antes. Y me lastimé. Una mesa de alguna manera me golpeó en el ojo. Un visitante estaba allí, Raúl Cortazar, una gran persona, folklorista. Y mi padre corrió conmigo al Hospital de Niños, a sólo un par de cientos de metros de allí. Me veo corriendo de espaldas. Cuando volvimos, el visitante seguía allí.


- ¿Cómo se inició en la actividad por la cual es finalista de este premio?

Cómo me inicié en la música en general: mi madre tocaba el piano, aunque no profesionalmente. Pero había un piano en casa (y sigue habiéndolo - un Lauberger & Gloss) y aprendí a tocar melodías cortas. Me sorprendían varias cosas. Una: cómo es que podía funcionar un piano sin enchufarse, sin electricidad. Y en segundo lugar, cómo podía ser que hubiera casas sin un piano. Esto quiere decir que, para mí, el piano era literalmente algo tan natural como la lengua materna.


- ¿Quién ha sido la figura más influyente en la configuración de su persona y su arte?

En los primeros pasos, y si tengo que mencionar una única persona, posiblemente mi madre, ya que ella era la responsable principal de nuestra educación (y mi padre lo era de alimentarnos - ese era el pacto). Pero, por supuesto, estoy siendo parcial y cometo una injusticia con posiblemente cientos de personas que influyeron en mí y en mi arte. Si pudiera mencionar una segunda o una tercera persona, estas serían María Teresa Criscuolo, mi profesora de piano durante mucho tiempo, y Horacio López de la Rosa, profesor de teoría, pero también retrospectivamente mi primer maestro de composición.


- ¿Qué había en esta actividad que usted se enamoró tanto de ella y que tanto le gusta realizar? Describa su pasión por lo que hace.


Tal vez se sorprenda usted, pero al tocar el piano, un aspecto muy importante es la percepción táctil, la sensación concreta de tocar el instrumento. A veces el resultado acústico concreto no es tan importante como estar en contacto con las teclas. Si le parece que este pensamiento es poco musical, tenga en cuenta que muchos músicos superan (o alivian) el miedo escénico tocando físicamente su instrumento - no produciendo sonido con él. Esta acción es similar a tocar, acariciar un caballo antes de cabalgar. Ya que hablamos de tocar: a veces, otros instrumentistas piensan que un pianista no tiene contacto directo con los elementos vibratorios que producen el sonido, así como los guitarristas están en contacto con las cuerdas. Pero para un pianista -o por lo menos para mí- la sensación de tocar en las teclas es exactamente igual que si las yemas estuvieran directamente en contacto con las cuerdas. Es difícil de explicar, ya que todas las palabras requieren una experiencia compartida.


- Describa una cosa que le guste de la escena donde se encuentra, y una cosa que no le guste.

Algo que me guste: sorprenderme cuando los colegas (los músicos en general, y no sólo pianistas y compositores) hacen algo que yo no me esperaba y que no me imaginaba antes. Así aprendo, se abren puertas mentales, me mantengo vivo y curioso. Otro punto se relaciona con el sentido de todo esto: ¿por qué, para qué hacer música? Recuerdo un episodio importante. Yo tendría unos veinte años y brindé un recital en el (ya inexistente) Auditorio Promúsica de Buenos Aires. Después del concierto, un hombre de unos cincuenta años se me acercó, visiblemente conmovido, y me dijo que mi música le había devuelto las ganas de vivir. A partir de este episodio, descubrí que mi función principal, como artista, es transmitir energía.

Algo que no me gusta: los aspectos "deportivos" de la profesión musical. La competencia, ganar, conseguir mejores posiciones. Promocionarse o "venderse" a uno mismo, la necesidad de coquetear con los organizadores, de convencer a los demás, cacarear los triunfos - y la propia noción de "triunfo" en las artes. Todo esto conduce a que uno se olvide de hacer arte o música, deforma el alma y hace creer que en esta profesión no se trata de hablarle al corazón de la gente, sino de conseguir un trabajo o llegar primero a la cima de lo más alto, conseguir presencia mediática por la fama misma y -si es posible- destruyendo a los contrincantes en el camino. Casi lo opuesto a lo que idealmente debería ser. Como dijo el compositor Béla Bartók, las competiciones son para los caballos, no para los artistas. La ironía es que, de hecho, es una parte de la profesión musical, y entonces debemos seguir haciéndolo. Así que tus colegas terminan considerándote un competidor potencial que debe ser derrotado, y no una persona con la que se puede producir belleza juntos. Es triste.


- ¿Cuáles fueron los obstáculos más difíciles que tuvo que superar para sobresalir en lo que usted hace y llegar a donde ha llegado en su actividad?

En una primera etapa, el obstáculo principal fue disciplinarme a mí mismo con el fin de aprender y desarrollar las técnicas necesarias, el know how. Más tarde: poner orden en los aspectos administrativos de la profesión tales como conseguir conciertos, construir una imagen o una marca como músico, mantenerme en contacto con los organizadores y con los ejecutantes, "venderme a mí mismo". Me doy cuenta, ahora que pregunta, de que ambas cosas tienen que ver con la disciplina.


- Describa un percance y un avance.

Un revés: fue durante un macro-recital en Tandil, una ciudad de Argentina donde dí clases de música durante ocho años (y donde todavía tengo a mis mejores amigos). En ese recital tenía que tocar diez minutos. Toqué dos preludios de Karol Szymanowski. Pero había dormido sólo un par de horas y dado clases durante todo el día. Fue el peor recital de toda mi vida, ese tipo de cosas que uno querría borrar de la memoria cósmica. Moraleja: si tenés que tocar mañana, dormí bien esta noche.

Un avance: Esta vez fue en Göttingen, una simpática ciudad de Alemania, donde di mi primer recital en Europa (en 1993). Yo estaba estudiando alemán en el Instituto Goethe, donde tuvo lugar el recital. Dos semanas después de este recital yo tenía que mudarme a Colonia y aún no tenía un lugar donde ir a vivir - en un país extranjero donde no conocía a nadie y con un limitado conocimiento del idioma local. Puedo asegurarle que así superé el miedo escénico de una vez para siempre: ante el peligro real de no tener dónde dormir, tocar un concierto no es un peligro. Esta experiencia fue crucial para mí, pero sería cruel sugerir a otros que pasen por lo mismo.


- ¿Cómo encuentra usted el público del Reino Unido en comparación con otros? ¿Qué le parece la sociedad británica y su actitud hacia usted y lo que usted hace?

Sólo puedo hablar de los públicos que encontré en Londres, no en Reino Unido en general. Entre nosotros: estoy gratamente sorprendido porque el público reacciona muy calurosamente y de manera mucho más espontánea que, por ejemplo, en Alemania. También debo decir que mi público tiende a ser heterogéneo (lo cual hallo positivo). Me siento muy a gusto con esta diversidad, ya que me da la sensación de que realmente se puede hablar -musicalmente- a personas muy diferentes, pero a cada una en su propio idioma. Por último, pero no menos importante: en mis recitales me encanta hablar con los asistentes. Y yo soy una persona amena, irónica e incluso sarcástica, si es necesario. Bueno, los públicos británicos que encontré entienden este ingenio y esta ironía sin mayores problemas. Llámenlo cliché - pero funciona y me encanta.


- ¿Qué lo ha mantenido en la ruta?

La creencia incuestionable en que puedo ofrecer calidad de vida a través de la música. La creencia de que mi propia vida y las vidas de otras personas mejoran a través de mi actividad. Ser músico significa que ayudo a la gente a sonreír y les permito llorar. Como músico, alivio el dolor de las almas (casi siempre). Fortalezco la creencia de la gente en la vida. Mejoro la comprensión que las personas tienen de otras almas, de otras culturas, de otros sonidos. Produzco la armonización de fuerzas antagónicas. Ejemplifico el compromiso con una vocación inestable. Incremento en la gente la capacidad de interrelacionar cosas, y por lo tanto -esperemos- su inteligencia. Mantengo alerta la atención de la gente. Le muestro a la gente que el vigor y suavidad no son irreconciliables.


- ¿Qué lo hace feliz? ¿Qué lo hace infeliz (en el contexto de lo que usted hace)?

Feliz: estar en el escenario y percibir que las personas están realmente disfrutando, que prefieren estar allí más que en cualquier otro lugar. Saber que una persona ha tenido una "experiencia-ahá" al escuchar mi música.

Infeliz: tener la convicción de que a la gente no le importa un comino mi música y que incluso le molesta (por ejemplo, al tocar música de fondo). Anécdota (Misselwarden, 29 de abril de 2006): "¿Pudieron realmente escucharme tocar? Había tanto ruido…" Respuesta: "Sí, se lo podía oir muy bien, casi había que gritar para poder seguir conversando." Otra vez: tocar un vals y que me pregunten, inmediatamente después, por qué no toco un vals (sí, realmente me ocurrió). O tener que escuchar, justo después de un concierto, la crítica no solicitada de algún miembro del público con formación musical mínima. Es como si yo fuera un cocinero profesional y ellos escupieran en la comida que les había preparado.


- La persona viva que usted más admira y por qué.

Es raro, tendría que pensar realmente en ello. Se lo diré el próximo año. Acaso las personas que más admiro están todas muertas.


- Si pudiera volver atrás en el tiempo, ¿a dónde iría?

Deje esto para el próximo año.


- ¿Qué canción querría tener en su funeral?

Varias de mis propias composiciones deben ser tocadas en mi funeral, como Nómade o Trenodia. Pero no sólo música triste. También música tranquila pero optimista (como Licha). Y también música enérgica y profunda (no superficial) como mis obras Barro sublevado o Dimensión. No quiero que mi funeral sea triste, me gustaría que la gente volviera a su casa con la sensación de estar cargada de energía.


- Cuéntenos un secreto.

Suelo tocar, desde hace algunos años, con un muñeco en el bolsillo, o incluso arriba del piano. Es una serpiente pequeña, de unos 25 cm. de largo. La primera se llamaba Víctor, me acompañó incluso hasta Finlandia - pero se perdió en un viaje por Argentina. Ahora Orlando ha tomado su lugar. Aunque, por supuesto, nada puede sustituir a Víctor. Pero Orlando está haciendo bien su trabajo: ya estuvo conmigo en Estambul, en Alemania, y por supuesto en Londres. Cuando el concierto ha sido particularmente bueno, me doy cuenta de que Orlando está contento.


- ¿Qué le gustaría hacer a partir de ahora? ¿Qué le gustaría lograr? ¿Cómo y dónde ve usted su futuro?

Hay dos aspectos: la producción y la comercialización. Producción: quiero escribir más música para orquesta (concretamente estoy planeando un concierto para violín) y más música de películas (hasta ahora, he hecho música para sólo seis cortometrajes). Marketing: Mi primer deseo es que mis obras se ejecuten -por mí mismo y por otros músicos, incluyendo orquestas- diariamente, constantemente, en algún lugar del mundo. Mi deseo es que las profesiones artísticas sean reconocidas como algo decente - también en lo financiero. Mi deseo es vivir 300 vidas en paralelo, con el fin de lograr todo lo que me interesa: componer, leer las ideas de otras personas (algunos lo llaman "libros"), escribir mis propias ideas. Este es un deseo, pero ¿la conciencia del límite?

www.JuanMariaSolare.com

Una versión reducida de esta entrevista fue publicada, en inglés, en
http://www.latinolife.co.uk/music/tango/juan-maria-solare




http://www.youtube.com/watch?v=ecZ41otA8kI
LICHA (Juan Maria Solare) performed by Juan Maria Solare

http://www.youtube.com/watch?v=7B9ysDXGfXE
Nacimiento (by Juan Maria Solare), performed by the Ensemble Tangente, Bremen 3 JUNE 2010

http://youtu.be/LE6GBUfJJck
Temperamentos (nr 4 = Sanguineo) * by Juan Maria Solare.
Performed by the Duo 66: Ibrahim Gunbardhi (clarinet) + Juan Maria Solare (piano). Universität Bremen (Germany), 31 May 2011


http://www.youtube.com/watch?v=r-UswQl3Nto
Lo que se fue (Jorge Pitari) performed by the Duo Tangente, Finland 2011


http://www.youtube.com/watch?v=O5uKKVadHZo
Furor (Juan Maria Solare) by the Duo Tangente, Finland 2011


Mix de Beyond Tango 2010
http://youtu.be/EmzrN9qvuFQ

Pasajera Eterna (Juan Maria Solare)
http://youtu.be/KBeZFFrVE8g

Dimensión (Ensemble Tangente)
http://www.youtube.com/watch?v=Sd8_vj3BNak


Barro sublevado, by Juan Maria Solare, performed by the Cafe Tango Orchestra (in Stuttgart, Germany, on 24th September 2011).
http://youtu.be/P5Z-IH42oK8